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Una nueva receta: la Aspivida

"La educación es la vacuna contra la violencia"
Edward James Olmos
      Hace dos semanas abrí el foro en el aula virtual para que mis alumnos realizasen propuestas encaminadas a conmemorar el Día Internacional contra la Violencia de Género. Han sido muy variadas e interesantes y algunas todavía hoy están en desarrollo. Pronto las publicaremos.

     Sin embargo, hoy, 25 de noviembre, nos sentíamos obligados a manifestar con algún gesto nuestra repulsa contra los malos tratos y recordar a las víctimas. En el siguiente vídeo os mostramos nuestra forma particular de expresar nuestra indignación y duelo. "Say Something" de Christina Aguilera nos acompañó en la representación.


Día Internacional contra la Violencia de Género -2014- from Felicia on Vimeo.
      
              Las estadísticas del CIM revelan que la violencia de género se ha incrementado de forma alarmante entre los jóvenes. En clases reflexionamos sobre este hecho y nos preguntamos cómo se podría paliar tal lacra. Analizamos comportamientos considerados como expresiones de amor cuando, en realidad, no son más que síntomas claros de violencia machista. A mis alumnos de 4º de ESO les propuse transmitir esta información a sus compañeros del centro. Debíamos llamar su atención con el formato para conseguir que leyesen esos indicios que los pusiesen en alerta. Para inspirarnos les hice una pregunta : "¿Cómo curaríais a víctimas y agresores?" Hubo una respuesta inmediata cargada de escepticismo: "¡Como no se invente una aspirina!" "¡Ah, la Aspivida!" -respondí- "Bien, vamos a crearla!" "¿En serio?"-preguntaron atónitos-. "¡Pues claro!...A estas alturas deberíais confiar en el gran poder de la palabra".
     Buscamos en la red un modelo de un prospecto médico y realizamos una recreación. Aproveché para explicarles contenido y estilo de los textos prescriptivos. Con la técnica de Brainstorming o lluvia de ideas creamos nuestra Aspivida. En el Paint realizamos el diseño del envase. Este ha sido el resultado.


       


      Ahora tocaba exponerlo. Recorrimos unas cuantas farmacias solicitando un estante para nuestro producto. Finalmente, la farmacia Labandeira nos brindó este magnífico expositor. No pasó desapercibido.

Por supuesto, cumplimos también con el cartel publicitario.


       Invitábamos a llevarse el prospecto. Cuando fuimos a hacer las fotos para subirlas al blog, estos ya habían desaparecido. Volvimos a reponer. Como el expositor está ubicado a la entrada, las personas que acuden al instituto se topan de lleno con nuestro remedio. Hemos sido testigos de cómo padres y madres se han detenido a leer y se han llevado una muestra.


One Response to “ ”

  1. Anónimo says:

    No acabaremos con esta lacra mientras no tomemos conciencia de esta barbarie ¿Está la solución en castigar al violento o en educarlo?

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