Mostrando entradas con la etiqueta Día del Árbol. Día de la Poesía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Día del Árbol. Día de la Poesía. Mostrar todas las entradas

lunes, 23 de marzo de 2020

Día de la Poesía

Recital Multilingüe Poético- Musical

Lo cotidiano, lo ordinario, lo mundano es lo que mantiene el motor en marcha. ¡Qué extraordinario es lo ordinario en realidad, una herramienta que todos usamos para seguir en marcha, una pauta para la cordura!

Hoy teníamos previsto celebrar en el instituto un recital para todo el alumnado y profesorado. Sin embargo, nada hay tan seguro que no pueda ser perturbado por algo imprevisible. Esta pandemia nos obliga a postergar la conmemoración del Día de la Poesía. Confiamos en poder mostrar el fruto de ideas, ilusiones, tiempo de preparación, conversaciones, confidencias, risas, nervios... El alumnado encargado de la recitación lleva invertido un tiempo de dedicación que merece ser reconocido. Esperamos que todo vuelva a la normalidad y que nos embargue de nuevo lo cotidiano porque es ahí donde reside lo extraordinario.

Esta constituía una actividad interdisciplinar organizada desde el Departamento de Lengua Castellana y Literatura en la que participaban todos los departamentos de lenguas. En el recital contábamos, además, con la colaboración del Departamento de Música. Cada departamento volcó en un documento compartido poemas de amor en el idioma que le correspondía. Alumnado extranjero aportó su granito de arena con poemas en rumano, japonés, árabe e italiano. 

Os dejamos una antología con los poemas escogidos.

lunes, 6 de mayo de 2019

¿De qué árbol caíste?



Un grupo de alumnos y alumnas de tercero de ESO participa en el Plan Proyecta Fitofaladoiro. El 21 de marzo iniciamos las distintas actividades encaminadas a concienciar de la preservación de nuestros bosques y el conocimiento de nuestros ancestros, en particular de la cultura celta que veneraba al árbol y establecía una estrecha relación con el ser humano. Eran otros tiempos. Aquellos en que el respeto a uno mismo empezaba por el respeto al entorno. Aquellos en que eran conscientes de su integración en un todo. Aquellos en que se extasiaban en la contemplación y veneración de la naturaleza. Ahora, ciegos de petulancia y soberbia, perdimos la capacidad de observación, diálogo y fusión con el cosmos y caminamos, a ciegas y en soledad, trastabillando con nuestro propio ego.